Canciones de laboreo

La música y los trabajos: herencias culturales para no olvidar

Por Nancy Maya L.

Foto: Tomada de musicasafrocolombianas.wordpress.com

Crecí con mis abuelos. Mi madre, a pesar de vivir conmigo, debía trabajar, así que mis abuelos maternos se convirtieron en mis segundos padres. La mayor parte de mi infancia la pasé con mi abuela porque ‘papito’ aún trabajaba. Ella era una mujer muy guapa, inteligente, graciosa y vanidosa. Tenía la peculiaridad de cantar mucho; ponía a trabajar la música a su favor. La usaba como compañía mientras cocinaba, y como sedante cuando se enfadaba. Si en el momento de su enfado necesitabas de su ayuda, su respuesta más común era un fuerte: “Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alaaabaré a mi Señooor”. Punto. Mientras tanto, uno se quedaba con la pregunta hecha y con la absoluta certeza de que la abuela estaba enojada.

Su repertorio fue más continuo cuando al abuelo, ya jubilado, le dio por jugar ajedrez con los amigos en el corredor de la casa desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche. Allí, ellos también hacían lo propio para aportar a la sonoridad del lugar. Era usual escuchar risas cuando algo desconcertaba al oponente; sin embargo, cuando la partida parecía estar en su mejor punto, se podían escuchar los golpes fuertes de las piezas sobre el tablero (de madera) de ajedrez, seguido por una voz que comenzaba a coger ritmo con la percusión que ellos iban haciendo, y que decía: “¡Jaque papito!”. Esto así, una y otra vez, hasta llegar a convertirse casi en un mantra entre los jugadores. Mi abuela, mientras tanto, mejoraba su técnica vocal dentro de la casa.

Y es que cada uno en su oficio busca inconscientemente, desde el sonido, serenidad, motivación o compañía. Al igual que mi abuela, muchas otras personas han puesto, y ponen, a trabajar la música a su favor; algunos nunca llegaron a enterarse del gran aporte que hicieron con sus cantos de laboreo a la cultura popular actual. Un ejemplo de ello fueron las personas esclavizadas en las plantaciones de algodón en NorteAmérica, que buscando aliviar el sin sentido de su situación, realizaban cantos a capella, o sin instrumentos, mientras trabajaban, pues “los amos” temían que tocaran tambores y, de esta forma, se comunicaran entre ellos para armar revueltas. Los cantos de estos hombres y mujeres son conocidos con el nombre de Blues (que significa tristeza), y que es el género musical que da la base a toda la música popular que conocemos hoy día.

Hay algo bonito en las fronteras de los países, artísticamente hablando… y es que no hay fronteras. Al sur de Colombia, en el Festival del Pirarucú de Oro, los ritmos musicales se alimentan unos de los otros de las culturas peruanas, brasileras y colombianas. Al oriente, encontramos la zona colombo venezolana, donde la cultura es la misma; son uno, se convierten en hermanos. En este lugar mágico el canto de laboreo está ¡vivo! y su uso lo tienen muy claro.

Tienen los Cantos de Ordeño para relajar la vaca y que de esta forma “no esconda la leche”:

“Ponte, ponte Pan Quemao’

ponte, ponte al paradero

que necesito la leche

pa’l cafecito colao’.

Ponte, ponte Pan Quemao’”

Los Cantos de Cabrestero se usan para trayectos largos en la sabana, y para que la manada no se separe y siga la voz de quien canta.

“Ajila, ajila ganaíto

por la huella del cabrestero

que te llevan pa’ Caracas

a cambiarte por dinero”

Los Cantos de Vela. Antes no eran comunes los corrales, y los vaqueros debían pasar toda la noche cuidando el ganado en la sabana, así que, para mantenerlo unido, el ganadero les cantaba para que sintieran su compañía y de esta forma las reses se sintieran tranquilas y seguras, evitando que huyeran despavoridas en caso de que se presentara algún ruido y las asustara. De lo contrario sería imposible volver a reunir al hato de ganado.

“Lucero que está en el cielo

préstame tu claridad

para mirar el ganao’

debajo e’ la oscuridad.

Lucerito, prima noche,

no me dejes de alumbrar”

En el Pacífico encontramos a las cantaoras que con sus voces acompañan también otros oficios como el de las parteras; al igual que otras circunstancias de vida como nacimientos, con cantos de arrullo, y de muertes o despedidas, con cantos de Chigualos o Gualíes, que son cantos alegres en ceremonias fúnebres de niños. Son alegres porque están convencidas que, como quien murió no tiene pecados, será un ángel. Por otro lado, los Alabaos son los cantos de despedida en las ceremonias fúnebres de los adultos. Estos cantos sí son tristes. Aun así, sirven de bálsamo espiritual para quienes se quedan en la tierra, y como puente para quienes se van.

La música como estimulante en las marchas militares también está presente. Se dice que el redoblante debía suspender su toque cuando el ejército pasara sobre los puentes, ya que la vibración de 500 soldados marchando al compás de la percusión podría ocasionar derrumbamientos de las construcciones, y de esta forma dejar a más de uno con las ganas de pisar el campo de batalla.

Es una pena que ya queden tan pocos pregoneros en la ciudad, pero ellos son otros que ponen la música a su favor: el periódico, el aguacate, la mazamorra, accesorios para la (olla) de presión (no la depresión), tantos cantantes en la calle que fueron reemplazados por grabaciones interminables y sin estética en la persistente pandemia.

Con el recuerdo de los cantos sacros de mi abuela, los tangos que acompañaban las partidas de ajedrez de mi abuelo que reía cuando estaba cerca del jaque mate, el aullido del chico en las mañanas de domingo que anuncia el nombre de un periódico, el canto de la señora que pasa vendiendo la base para la nevera y la lavadora, y el hombre que canta con pulmones de Pavarotti su gelatina “¡blaaanca… y negra! … ¡Freeesquita!” hago un pequeño reconocimiento en el día del trabajo a todas las personas que cantan sus vidas.

@readytoplayacademy

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s