Diciembre: excesos y alcohol

Por Cristina Arias Galeano

Imagen de referencia

Y sí, nos llegó diciembre, la época para compartir en familia, la época de los regalos, de fiestas y excesos. Cris, por favor no te metas con las tradiciones. Es más, Cris, este mes voy a pasar la hoja y no te leeré… pero antes de que siga y deje mis líneas en el olvido, por favor llegue hasta el final, le prometo que no se va a arrepentir, se dará un regalo al entender un poco más de la importancia de evitar los excesos, disfrutará sus navidades, y en enero seguirá incluso más feliz porque aprenderá con estas líneas que el mejor regalo de navidad que se puede dar es aprender a quererse. Y es que por mucho tiempo he mantenido este lema que es lo que más me caracteriza ahora: vuélvete adicto a quererte. Y se lo digo así antes de entrar en materia, porque a mí me ha funcionado tan bien este lema, que se lo quisiera explicar cómo lo aplico.

Si realizamos una encuesta de qué es lo mejor de este mes, estoy segura que algunas de las respuestas que recibiría serían: porque hay música y reuniones familiares por todos lados; porque estamos todos felices y bailando; porque se come muy rico y se bebe licor como si no hubiese un mañana; cerveza, ron, aguardiente…y cantaremos juntos como dice calle 13: “hoy nuestro hígado aguanta lo que la barra invite”. Y aquí empezamos con los excesos y nuestros olvidos, porque aparte de que no controlamos la cantidad de alcohol que consumimos casi todos los días, porque como buenos colombianos en la casa de la abuela, las tías, los primos y nuestros mejores amigos, porque puede faltar plata para lo que sea, pero no para una caja de cerveza, y que no se olviden de los buñuelos y las natillas, también cargadas de azúcar… y también hay lugares en donde tienes sobre la mesa las famosas hojuelas, empanadas, chicharrón y más dulces porque los niños se tienen en cuenta.

Ah, pero si ves Cris, al menos no se descuida la responsabilidad, dejamos que el niño abra sus regalos, porque ellos también merecen disfrutar, también merecen estar sumergidos en medio de vicios… y es que no hay mejor distracción para los chicos que recibir aparatos electrónicos y al lado un montón de comida ultra procesada y frita; así se queda quietito para que los grandes puedan beber y bailar, qué lindo suena todo esto, ¿no creen? Nadie molesta… otro olvido más.

Pero ojo que mi tema con el exceso no lo podemos dejar para hablarlo en enero, cuando comienza el año y lo que pasó pasó. ¡No!. Mis palabras son un llamado a que esta vez implementemos una estrategia para que no lleguemos a enero quejándonos de gastritis y reflujo gastroesofágico por el exceso de alcohol, y peor, con un hígado lesionado, que quizás sea otro diciembre que muchos ni lo escuchemos, pero es que uno sin voz (dirá el hígado) como grita que está sufriendo.

Y si quiere saber síntomas iniciales de lesión hepática y que generalmente no lo relacionamos con nuestro exceso de alcohol son: alteración en nuestro comportamiento (tristezas, nerviosismos, depresión o preocupación), y pueden empeorar con el tiempo; trastornos del sueño (nuestro hígado no realiza un óptimo metabolismo, el cual ocurre entre las 1 y 3 am). Mire, generalmente el alcohol nos gusta porque genera en primera instancia un subidón de energía, un éxtasis, una felicidad, y queremos bailar y beber más, y ahí en ese punto uno ya no quiere y generalmente no sabe cómo parar. Pero, por favor, escúchese: ahí es donde está su límite, y no olvide, ley de gravedad: todo lo que sube tiene que bajar, y como nos escuchamos poco, así uno siente al otro día el bajón de energía debido a la normal sensación de abstinencia de alcohol, queremos volver a repetir esa noche inolvidable y entramos sin darnos cuenta en un círculo vicioso, en donde igual tenemos la mejor excusa. Crissss, es Navidad, estamos en familia, la vida hay que celebrarla, pero yo solo estoy haciendo el recuento de cosas que también he vivido.

Para no alargarnos con cosas que ya conocemos, le mencionaré que sus hijos y sobrinos no paran de observar, y a los niños en su cabeza les funciona más el ejemplo que las palabras, así que no se esté preguntando con los años por qué a ese chiquito le gusta más estar con los amigos que sentarse a hacer las tareas del colegio… Espero que no sea necesario decirle que ese amiguito le gusta lo mismo, alcohol, relax y nada de juicios… ¡Ay que calvario estaré pagando yo! se preguntará usted, y es que ya olvidó que cada diciembre es lo que se le ha mostrado siempre.

Así que lo invito a que, en este diciembre, empiece con otras rutinas; que siempre piense en ese hígado hermoso con color rojo intenso que se esfuerza cada día para que su digestión fluya como debe ser, y recuerde todos los demás órganos que hacen parte de esta cadena de metabolismo del alcohol cuando tiene molestias leves de reflujo, de gastritis y que no se esté diciendo lo que un amigo me dijo hace poco: es que todo tiene tanta grasa que por eso tengo hígado graso. ¿Ya moderó su consumo de alcohol? Sí no me cree, vaya lea un poco.

Y tenga cuidado que los problemas crónicos como hipertensión arterial, accidentes cardio cerebro vasculares se relacionan altamente con el consumo excesivo de alcohol y no dejaré de mencionarle enfermedades terribles como el cáncer de mama, boca, laringe, hígado y colon. Puedo sumarle problemas de salud mental y una dependencia al alcohol que no podrá controlar.

Así que le pido que, en diciembre, recuerde que usted y sus hijos merecen una bella navidad. Trate de imaginarse en unos años cómo desea verse, y estoy segura que no querrá padecer de enfermedades crónicas como diabetes mellitus, hipertensión arterial y cáncer, que le agotarán la energía y las ganas de compartir con su familia. Recuerda que el alcohol genera más accidentes de tránsito que cualquier otra cosa a nivel mundial, y usted no querrá ser parte de esto y dañarle el diciembre a toda su familia. El cambio es ahora, no en enero cuando se acaben las fiestas.

Instagram: @mujer.alimento

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s