Lengua Materna, Historia Viva

Por Dúber Mary Restrepo

En la foto: Cartel de celebración del día internacional de la lengua materna. FUENTE: hippi.puebla.gob.mx

El 21 de febrero fue consagrado por la UNESCO como el día internacional de las lenguas maternas, con el objetivo de salvaguardar el multilingüismo y la diversidad cultural. Esta efeméride cobra relevancia dado que cada dos semanas desaparece una lengua materna, como lo reporta esta misma entidad; eso quiere decir que mueren las últimas personas hablantes de esas lenguas, generalmente los abuelos o personas adultas que se llevan consigo un acervo cultural inmaterial irrecuperable para la humanidad.

En Colombia, después de 10 años de dicha declaratoria, el Congreso de la República expidió la Ley 1381 de 2010 que le entrega herramientas al Ministerio de Cultura para el “desarrollo de una política de protección de la diversidad etnolingüística del país”. Este acto en sí mismo está reconociendo que somos un país diverso cultural y lingüísticamente, en tanto está habitado por pueblos originarios con su propia lengua materna, diferente a la lengua materna de la población mestiza que es el castellano y tiene su conmemoración especial en abril.

Algunas precisiones

Los lingüistas hacen referencia a L1 y L2 donde L1 designa la lengua materna como la que se aprende en el seno del hogar, en la interacción con el otro y las cosas, desde las relaciones sociales y en el contexto cultural del individuo. La L2 se subdivide en dos: segunda lengua y lengua extranjera (LE).

L2 o segunda lengua hace referencia a esa otra lengua que es necesario aprender en un contexto formal, reglamentado por fuera de las lógicas étnicas o culturales propias del hablante, para poder participar de los circuitos de poder político, económico y legislativo de la cultura dominante dentro de un territorio, país o nación.

La doctora Aida Walqui explica que, a pesar de que el proceso lingüístico y sicolingüístico de aprender un segundo idioma es el mismo, la valoración social es totalmente diferente con respecto a LE (extranjera) porque el aprendizaje de esta última y su uso es de libre elección y se agrega a la lengua materna, da estatus social y suma culturalmente. Por el contrario, la segunda lengua (L2), en la mayoría de los casos, además de tener carácter de obligatoriedad, resta culturalmente porque se desarrolla en contextos históricamente estigmatizados.

En el caso concreto colombiano, hasta hace poco era muy generalizado el ridiculizar las lenguas de los pueblos originarios. Lo poco o mucho que han logrado al respecto es fruto de duras reivindicaciones que se han materializado al acceder al sistema educativo con un currículo cultural y lingüísticamente contextualizado. La marginación lingüística igualmente se ha dado en los aspectos políticos, como cuando se necesita utilizar traductores o aprender el lenguaje castellano para poder ser escuchados, por ejemplo, en las deliberaciones del Congreso. El caso opuesto lo encontramos en Paraguay, país en el que el guaraní es lengua oficial del Estado.

Importancia de las lenguas maternas

Son múltiples y extensas las aristas desde donde se puede justificar la importancia de la riqueza de la lengua materna para la humanidad. En diferentes partes del mundo los pueblos originarios están en constante pugna con un sistema capitalista que acapara las diferencias y la diversidad para convertirlas en elementos superficiales determinados por relaciones de mercadeo cultural.

Es así que la diversidad lingüística se convierte en una forma de resistencia y en memoria viva que, de generación en generación, va dando a conocer todo el devenir de una comunidad, sus saberes, sus anécdotas, hechos enmarcados en una cosmogonía particular que les confiere unos significados particulares. A a su vez posibilitan vivir la cotidianidad y transcenderla, en muchas ocasiones, con palabras intraducibles porque es solo en ese contexto donde cobran significado.

Una lengua es más que palabra; de allí la gran cualidad de un buen traductor en trasmitir el sentido de los términos expresados. En la cotidianidad hemos incluido algunos nombres de pueblos o lugares geográficos cuyo significado solo se aproxima al que le dan los pueblos originarios; por ejemplo, Carepa, de la lengua Katía, es traducida por algunos como papagayo y por otros como loro pequeño. En esta vía, debemos resaltar el estudio toponímico realizado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), titulado “La historia oculta de los ancestrales, mágicos y extraños nombres de los municipios de Colombia”.

En un mundo globalizado, la diversidad lingüística estrechamente ligada con la identidad y la cultura se encuentra amenazada por sistemas de comunicación digitales estandarizados y representa un gran reto que deben asumir Colombia y las instituciones educativas en el 2021. Esto si se acogen al objetivo propuesto por la UNESCO con el fin de Fomentar el multilingüismo para la inclusión en la educación y la sociedad”, de manera tal que genere desarrollo sostenible y equidad social, fortaleciendo la identidad nacional e histórica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s