El “Green New Deal” o la respuesta de un capitalismo agónico

Por Juan D. Suárez Gómez

Ilustración Tomada de nbcnews.com

El pasado 10 de noviembre de 2019 Bolivia sufrió un golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, el primer indígena y sindicalista cocalero que había llegado a la presidencia en la historia de ese país, elegido en contra de las élites blancas tradicionales que habían gobernado durante los últimos 200 años. Cuando Evo Morales llegó a México como exiliado político, en la semana siguiente al golpe, denunció que una de las principales razones del alzamiento militar fue por arrebatar al pueblo boliviano el control del litio, del cual Bolivia tiene las mayores reservas mundiales.

Aunque el litio no es tan conocido como otros recursos naturales, este metal blando se ha convertido en uno de los principales recursos para impulsar la llamada cuarta revolución industrial, puesto que este metal sirve como un componente esencial para la producción de carros eléctricos, teléfonos celulares y baterías para aparatos electrónicos móviles como los computadores portátiles. Además, este tipo de baterías hacen posible la obsolescencia programada, porque permite programar una vida a pequeños aparatos como el teléfono para que debamos renovarlo frecuentemente. Esta necesidad por el litio que tienen las nuevas industrias fue una de las razones por las cuales el Estado boliviano declaró en 2008 las reservas de este metal como propiedad exclusiva del Estado, introduciendo fuertes controles a su extracción y comercialización por parte de empresas multinacionales.

Sin embargo, es necesario anotar que el litio forma parte de una transición energética global que ha visto en los combustibles fósiles un recurso a eliminar, ya sea por los efectos que produce su combustión en la atmósfera, así como por la necesidad de capitalismo del siglo XXI de generar ganancias con base en la venta de pequeños dispositivos que utilizan como fuente el litio. Este material ha permitido que cada uno de nosotros lleve en el bolsillo un celular inteligente que nos da acceso a las ventajas del capitalismo del siglo XXI, aunque la gran mayoría de la población mundial solo funge de espectadores-consumidores de estos cambios económicos y subjetivos que nos ha traído el capitalismo de consumo inmediato al que nos conectamos impacientemente cada día.

Esta transición de una fuente de energía fósil a otra basada en litio es un componente de lo que se ha llamado el “Green New Deal” (El nuevo acuerdo verde), un plan estratégico proyectado desde los países desarrollados y que pretende generar una transición energética hacia lo que llaman las energías limpias, donde las fuentes móviles como el litio se convierten en un punto crucial.

En cierta manera, el Green New Deal puede entenderse como una respuesta del capitalismo industrial agónico a una nueva forma de producir ganancia. Este Green New Deal es una forma de gestionar algo que los economistas llaman las externalidades, es decir, los costos ambientales y humanos que implica seguir atados al capitalismo de consumo en que nos encontramos. Un ejemplo práctico del avance de estas nuevas formas de tratar las consecuencias del capitalismo son las llamadas energías limpias, que pueden verse como nuevas formas de generar negocio con base en procesos como la captura de dióxido de carbono con base en la venta de cuotas. Este mecanismo permite a los países industrializados comprar capacidad de captura de carbono ubicados en los países del sur, mientras las industrias en el norte pueden seguir contaminando a diestra y siniestra. Este componente que llaman los mercados servicios ambientales, fue una de las primeras expresiones que ha tenido esta nueva forma de entender el ambiente. De esta manera, al menos desde que se firmó el acuerdo de Kyoto, se convirtió a los recursos naturales como bosques y selvas en un activo más que puede transarse en los mercados financieros.

Inclusive esta nueva forma de ver el ambiente lleva aparejada las viejas formas de intervencionismo, si no, que lo diga el pueblo boliviano, el cual sufrió un golpe de Estado clásico al mejor estilo norteamericano. La ecuación que ponía en un lado la necesidad de recursos y por el otro lado los golpes de estado en el sur, sigue estando en sintonía con la lógica del siglo XXI, donde imperan los algoritmos y los teléfonos inteligentes.

Este ambientalismo atado al Green New Deal podría considerarse como una cortina de humo, que pretende hacernos creer que el capitalismo ha cambiado en su objetivo general de crear riqueza a cualquier costo. Inclusive la minería, ese sector que tradicionalmente ha sido uno de los principales destructores de la naturaleza, se ha reconvertido a este Green New Deal, declarando que ahora la minera, así sea en los páramos, puede ser sostenible. Esta nueva forma de asumir el ambientalismo asegura que lo importante es cambiar nuestra forma de pensar y buscar caminos intermedios que nos permitan explotar los recursos naturales, así sea cotizándolos en las bolsas de valores.

Uno de los autores principales para entender las críticas a planes como el Green New Deal es Nicholas Georgescu-Roegen, un economista rumano que planteó una premisa fundamental: Todos los recursos que son puestos en función de la actividad económica inevitablemente se degradan; por tanto, también hay un punto en el que todos los recursos minerales tienden a acabarse. Aunque estas dos premisas parezcan verdades de Perogrullo, evidencian un razonamiento fundamental de fondo: la capacidad de la tierra para cargar con la actual forma capitalista de producir y consumir es en esencia insostenible. En este punto es donde una teoría económica como la de Georgescu-Roegen se une con las declaraciones que han venido haciendo los movimientos ambientalistas alrededor del mundo, desde la oposición a las semillas transgénicas hasta la condena a la minería que pretende hacerse en Santurbán. Los recursos son finitos y la vida, nuestra vida en el planeta, esta intrínsecamente atada a ese concepto de finitud.

Un comentario

  1. el capitalismo tiene el poderde lograr transfigurarse para lograr siempre sus objetivos> obtener ganancias y recursos de otros pueblos a traves de diferentes metodos,por ello como dijo el Che. AL IMPERIALISMO, NI TANTICO ASI.

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